¡Da lo que tienes!
Hechos 3:2–3 y 6

Pedro y Juan eran discípulos de Jesús. Fueron llamados apóstoles.

2 Y había un hombre, cojo desde su nacimiento, al que llevaban y ponían diariamente a la puerta del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban al templo.

3 Este, viendo a Pedro y a Juan que iban a entrar al templo, les pedía limosna.

6 Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, mas lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!


Reflexiona:

Pedro y Juan no tenían dinero. Pero le dieron al hombre algo mucho más valioso: sanidad en el nombre de Jesús. Hoy en día ya no hay apóstoles. Sin embargo, a veces Jesús sana a las personas cuando oramos, si ese es su plan para ellas. Pero siempre perdona los pecados de todos los que confían en que Él los salvará de ellos.

¿Ya confías en Él? Si no es así, puedes comenzar a hacerlo hoy mismo.

 

Puedes orar así:

Amado Dios, muéstrame hoy a alguien que necesite ayuda. Ayúdame a transmitirle a esa persona tu amor.

En el nombre de Jesús. Amén.