Timoteo era un joven pastor. Pablo tenía que decirle cosas importantes. Dios quería que Timoteo fuera un buen líder.
12 No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.
Reflexiona:
Dios quería que Timoteo diera buen ejemplo a los demás. Y eso es lo que quiere también de ti.
No eres demasiado joven para servir a Dios. ¿Puedes ser amable con alguien que se sienta solo? ¿Puedes decirles a tus amigos que Jesús los ama? ¿Puedes mostrar amabilidad con tu forma de hablar y de comportarte? Puedes ser un ejemplo y servir a Dios, igual que Timoteo. Elige cada día una forma de servirle.
Puedes orar así:
Amado Dios, me alegro por no ser demasiado joven para servirte.
En el nombre de Jesús. Amén.