Pablo y Silas explicaron al guardián de la cárcel y a su familia cómo podían ser salvos.
33 Y él los tomó en aquella misma hora de la noche, y les lavó las heridas; enseguida fue bautizado, él y todos los suyos.
34 Llevándolos a su hogar, les dio de comer, y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos.
Reflexiona:
Dios está obrando a través de personas como Pablo y Silas. Gracias a ellos, otras personas pueden conocerlo.
Dios también puede obrar a través de ti. Él puede ayudarte a hablarles a tu familia y a tus amigos sobre Jesús. Algunos creerán en Él, otros no. Esa es su decisión. Dios te ha encomendado una tarea.
¿Estás dispuesto a contarles a las personas lo que Jesús ha hecho por ellas? Él te ayudará a hacerlo.
Puedes orar así:
Amado Dios, gracias por haber enviado a Jesús, que murió por mis pecados. Ayúdame a hablarles a los demás de Él.
En el nombre de Jesús. Amén.