Un terremoto había abierto las puertas de la cárcel. Todas las cadenas se cayeron de los prisioneros.
29 Entonces él pidió luz y se precipitó adentro, y temblando, se postró ante Pablo y Silas,
30 y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
Reflexiona:
¿Ya crees en Jesús para ser salvo? Tu pecado te separa de Dios. Él te ama tanto que envió a su único Hijo, Jesús. Jesús murió en la cruz y cargó con el castigo por tu pecado. Murió y fue sepultado. Al tercer día después de su muerte, Jesús resucitó.
Si crees sinceramente que Jesús murió por ti, Dios te perdonará tus pecados y serás salvo.
Puedes orar así:
Amado Dios, creo que Jesús murió por mi pecado. Gracias por salvarme del castigo que merezco.
En el nombre de Jesús. Amén.