Para todos
Hechos 2:38–39 y 41

Antes de que Jesús muriera, su discípulo Pedro tenía miedo. Ahora, Pedro tenía el poder de Dios. Predicaba sobre Jesús.

38 Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39 Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame.

41 Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas.


Reflexiona:

Dios quiere que te preocupes por las personas, aunque sean diferentes a ti. Él ama a todos las personas del mundo, sin importar cómo sean o de dónde vengan.

Pídele a Dios que te ayude a cuidar de los demás. Él quiere que les muestres su amor (1 Juan 4:7). Quiere que les hables de Jesús, para que ellos también puedan apartarse de sus pecados y creer en Él.

 

Puedes orar así:

Amado Dios, ayúdame a preocuparme por las personas como tú lo haces. Ayúdame a hablarles de ti.

En el nombre de Jesús. Amén.