Saulo odiaba a quienes creían en Jesús. Hizo un viaje para encontrarlos y llevarlos a la cárcel.
3 Y sucedió que mientras viajaba, al acercarse a Damasco, de repente resplandeció en su derredor una luz del cielo;
4 y al caer a tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y El respondió: Yo soy Jesús a quien tú persigues;
Reflexiona:
Dios se preocupaba por Saulo. Quería que Saulo creyera en Jesús y fuera salvado de su pecado. ¿Tus amigos o familiares no creen en Jesús? Dios quiere que lo conozcan y confíen en él.
¿Podrías hablarles de Él? ¿Qué les dirías? Explícales que Dios los ama. Diles que pueden recibir el perdón si creen que Jesús murió por ellos.
¿A quién se lo puedes contar hoy?
Puedes orar así:
Amado Dios, ayúdame a preocuparme por las personas como tú lo haces. Ayúdame a hablarle a alguien hoy de Jesús.
En el nombre de Jesús. Amén.