Felipe le explicó al etíope: Jesús murió en una cruz por sus pecados y luego resucitó. Entonces, el hombre creyó en Jesús.
36 Yendo por el camino, llegaron a un lugar donde había agua; y el eunuco dijo: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado?
38 Y mandó parar el carruaje; ambos descendieron al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó.
Reflexiona:
El hombre etíope creía que, al morir, Jesús había cargado con el castigo por su pecado. Reconoció que Jesús había resucitado.
¿Crees ya que Jesús también ha cargado con tu castigo? ¡Puedes creer en Jesús a partir de hoy (Juan 3:16)!
Si ya crees en Jesús, puedes ayudar a otros a comprender lo que Jesús ha hecho por ellos.
Puedes orar así:
Amado Dios, gracias por haberme perdonado mis pecados. Ayúdame a conocerte mejor.
En el nombre de Jesús. Amén.