Jesús quería consolar a sus seguidores.
1 No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí.
2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros.
3 Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.
Reflexiona:
Si eres hijo de Dios, ¡también tú puedes esperar con ilusión llegar al cielo! Un día, cuando tu cuerpo muera, estarás con Él.
El cielo es un lugar maravilloso, sin enfermedades ni muerte. ¡Allí te encontrarás con Jesús!
La vida a veces puede ser dura. ¡No olvides que este mundo no es todo! Dios tiene preparado un lugar especial en el cielo para quienes creen en Él.
Puedes orar así:
Señor, gracias por tu promesa de que algún día estaré contigo en el cielo.
En el nombre de Jesús. Amén.