Jesús tenía algunas últimas instrucciones para sus discípulos.
3 A éstos también, después de su padecimiento, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles de lo concerniente al reino de Dios.
8 pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.
Reflexiona:
Hay personas que dedican su vida a hablar a los demás de Jesús. A veces los llamamos "misioneros". Todos los creyentes tienen el poder de Dios para hablar a los demás de Jesús. Pero quizás Dios te esté llamando a ser misionero. Él podría enviarte a cualquier lugar del mundo para hablar allí de Jesús.
¿Estás dispuesto a dejar que Dios te utilice como misionero, si ese es su plan? ¡Así ayudarías a cumplir la última orden de Jesús a sus seguidores!
Puedes orar así:
Amado Dios, ayúdame a estar dispuesto a servirte, dondequiera que quieras enviarme.
En el nombre de Jesús. Amén.