Los dos hombres regresaron corriendo a Jerusalén, para reunirse con los discípulos de Jesús.
35 Y ellos contaban sus experiencias en el camino, y cómo le habían reconocido en el partir del pan.
36 Mientras ellos relataban estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros.
Reflexiona:
Todos a veces tenemos miedo o nos sentimos confundidos. Es difícil entender que ocurran accidentes, que la gente se enferme y que haya guerras. Es precisamente en esos momentos cuando necesitas la paz de Dios.
Jesús dijo: "Yo os doy mi paz… ¡No os preocupéis ni temáis!" (Juan 14, versículo 27). Dios puede ayudarte a tener paz interior. Si tienes miedo o estás confundido, habla con Jesús. Deja que te regale su paz.
Puedes orar así:
Amado Dios, gracias por regalarme tu paz cuando tengo miedo o estoy confundido.
En el nombre de Jesús. Amén.