Llevaron a Jesús ante Pilato, el gobernador romano.
2 Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo El, le dijo: Tú lo dices.
3 Y los principales sacerdotes le acusaban de muchas cosas.
4 De nuevo Pilato le preguntó, diciendo: ¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas te acusan.
5 Pero Jesús no respondió nada más; de modo que Pilato estaba asombrado.
Reflexiona:
Jesús sabía que, a veces, lo mejor es quedarse callado. Quizás te molesten porque amas a Jesús. ¿Te enfadas entonces y respondes de forma agresiva? Dios dice: "Es mejor —si así lo quiere Dios— sufrir por hacer el bien que por hacer el mal" (1 Pedro 3:17).
La próxima vez que te enfades, díte a ti mismo: ¡Basta! Pregúntale a Dios qué quiere. Quizás sea el momento de quedarse callado.
Puedes orar así:
Amado Dios, ayúdame a saber cuándo debo hablar y cuándo debo callar.
En el nombre de Jesús. Amén.