Jesús terminó la historia.
7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.
8 Y otras semillas cayeron en buena tierra, y creciendo y desarrollándose, dieron fruto, y produjeron unas a treinta, otras a sesenta y otras a ciento por uno.
Reflexiona:
Hay que ser como la buena tierra. Deja que la Palabra de Dios (la Biblia) se plante en tu mente y en tu corazón. Escucha a Dios y haz lo que dice. Él te cambiará desde dentro. Serás cada vez más parecido a Jesús.
La Biblia dice: "Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores" (Santiago 1:22). Jesús también dice: "Si alguno me ama, guardará mi palabra" (Juan 14:23). ¿Vas a leer la Palabra de Dios y a obedecerla?
Puedes orar así:
Señor, ayúdame a obedecer tu Palabra. Cambia mi interior. Hazme más parecido a Jesús.
En el nombre de Jesús. Amén.