Un sembrador
Marcos 4:3-6

Jesús contó esta historia a un gran grupo de personas.

3 ¡Oíd! He aquí, el sembrador salió a sembrar;

4 y aconteció que al sembrar, una parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron.

5 Otra parte cayó en un pedregal donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó por no tener profundidad de tierra.

6 Pero cuando salió el sol, se quemó; y por no tener raíz, se secó.


Reflexiona:

Dios quiere que leas su Palabra cada día. Pero ¿qué ocurre después de leerla? ¿Se te olvida lo que has leído? ¿Continúas haciendo cosas que la Biblia dice que no deberías hacer?

¡Dios quiere que leas y que obedezcas su Palabra! Esto le hace feliz. La Biblia cambiará la forma en la que piensas y actúas. Según vayas obedeciendo la Palabra de Dios, empezarás a parecerte más a Jesús.

 

Puedes orar así:

Señor, muchas gracias por la Biblia. Ayúdame a leerla cada día. Ayúdame a obedecer lo que dice.

En el nombre de Jesús. Amén.