Jesús estaba hablando a los escribas.
10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico):
11 A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: Jamás hemos visto cosa semejante.
Reflexiona:
¡Dios es asombroso! Él puede sanar a los enfermos. Él puede perdonar el pecado. Esto debería hacer que quieras alabarle. La Biblia dice: "Porque grande es el Señor, y muy digno de ser alabado" (Salmos 96:4).
Dios merece tu alabanza. No es suficiente solo decir cosas buenas de Él. La mejor manera de alabar a Dios es confiando en Él y obedeciéndole. ¿Cómo vas a demostrar hoy tu alabanza a Dios?
Puedes orar así:
Señor, ¡eres maravilloso! Ayúdame a alabarte confiando en ti y obedeciéndote hoy.
En el nombre de Jesús. Amén.