Los discípulos encontraron a un muchacho que tenía algo de comida.
39 Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde.
40 Y se recostaron por grupos de cien y de cincuenta.
41 Entonces Él tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran; también repartió los dos peces entre todos.
Reflexiona:
No importa si tienes mucho o poco. A Dios le gusta que des de lo que tienes. Puedes dar tu tiempo. Puedes dar tu dinero. Puedes dar una sonrisa.
Lo más importante es que des de la manera correcta. No des solo porque tienes que dar. Da porque quieres hacerlo. Cuando lo hagas así, Dios usará lo que tú des de formas asombrosas.
Puedes orar así:
Señor, ayúdame a dar lo que pueda para ayudar a los demás. Por favor, ayúdame también a dar de la manera correcta.
En el nombre de Jesús. Amén