Los discípulos querían que la gente se fuera.
37 Pero respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos le dijeron: ¿Quieres que vayamos y compremos doscientos denarios de pan y les demos de comer?
38 Y Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y ved. Y cuando se cercioraron le dijeron: Cinco, y dos peces.
Reflexiona:
No hace falta ser adulto para servir a Dios. Él puede usarte ahora para ayudar a otros.
Dios puede usar tus manos para hacer cosas buenas. ¿Qué cosas buenas puedes hacer? Él puede usar tus pies para llevarte a alguien que necesita ayuda. ¿A quién puedes ayudar?
Dios puede usar tu boca para que hables a alguien sobre Él. ¿A quién puedes hablar? Pide a Dios que te use para ayudar a otras personas.
Puedes orar así:
Señor, me alegra que puedo servirte. Por favor, úsame para ayudar a otras personas.
En el nombre de Jesús. Amén.