Gente hambrienta
Marcos 6:35-36

La gente había estado escuchando a Jesús enseñarles todo el día.

35 Y cuando era ya muy tarde, sus discípulos se le acercaron, diciendo: El lugar está desierto y ya es muy tarde;

36 despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer.


Reflexiona:

Todos tenemos preocupaciones. ¿Qué te preocupa a ti? ¿La comida? ¿La ropa? ¿La familia? Dios sabe lo que te preocupa. Cuéntaselo y confía en Él para que te ayude.

En una bolsa de papel escribe "bolsa de preocupaciones". Escribe las cosas que te preocupan en trocitos de papel. Cada vez que hables de una cosa con Dios, mete ese papel en la bolsa. Así podrás recordar que has entregado a Dios tus preocupaciones. Él se ocupará de ellas.

 

Puedes orar así:

Señor, ayúdame a no preocuparme. Ayúdame a entregarte mis preocupaciones. Quiero confiar en ti.

En el nombre de Jesús. Amén.