Jesús y sus discípulos necesitaban descansar.
32 Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado.
33 Pero la gente los vio partir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos.
34 Al desembarcar, Él vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
Reflexiona:
Mucha gente necesita que alguien les guíe hacia Dios. ¿Tienes algún amigo así? Puede que no sepa quién es Jesús. Y que nunca haya leído la Biblia ni haya ido a la iglesia.
¿Cómo puedes guiar a tus amigos a Dios? Podrías hablarles de Jesús y de cómo creer en Él. ¡Haz como Jesús y usa tu tiempo para que los demás lo conozcan! Las últimas páginas de este libro pueden serte de ayuda.
Puedes orar así:
Señor, por favor, úsame para que otros puedan conocerte. Quiero que mi familia y mis amigos te conozcan también.
En el nombre de Jesús. Amén.