Jesús pidió a la persona que le había tocado que se acercara...
33 Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de Él y le dijo toda la verdad.
34 Y Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.
Reflexiona:
Puedes orar:¡Dios es grande y poderoso! Pero Dios también es amor. Se preocupa por las personas. Se preocupa cuando tú no te sientes bien. Él sabe cuando estás sufriendo.
No tiene que asustarte hablar con Dios. Él quiere que le cuentes todo. La Biblia dice que Él es: "Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones" (Salmos 46:1). Dios te ama. Puedes confiar en Él.
Puedes orar así:
Señor, gracias por preocuparte por mí. Me alegra que siempre estés ahí para ayudarme.
En el nombre de Jesús. Amén.