Jesús había sanado a un leproso.
43 Entonces Jesús lo amonestó severamente y enseguida lo despidió,
44 y le dijo: Mira, no digas nada a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que Moisés ordenó, para testimonio a ellos.
Reflexiona:
Jesús es Dios el Hijo. ¿Cómo sabemos que esto es verdad? Lo sabemos porque la Biblia dice muchas cosas sobre Jesús antes de que naciera en la tierra, y se hicieron realidad. Además, lo sabemos ¡porque Dios el Padre lo dice! Un día Dios dijo: “Éste es mi hijo amado” (Mateo 17:5).
¿Crees que Jesús es Dios el Hijo? Porque Él es Dios, ¡puede salvarte del pecado!
Puedes orar así:
Señor, gracias por Jesús, tu Hijo. Gracias porque Él vino a salvarme del pecado.
En el nombre de Jesús. Amén.