La mujer es sanada
Marcos 5:29-31

La mujer enferma tocó la ropa de Jesús.

29 Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción.

30 Y enseguida Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de Él, volviéndose entre la gente, dijo: ¿Quién ha tocado mi ropa?

31 Y sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te oprime, y dices: “¿Quién me ha tocado?”.


Reflexiona:

"Ahora estoy ocupado. ¡Luego me lo cuentas!" ¿Te ha dicho alguien esto alguna vez cuando querías hablar de un problema? Algunas veces la gente no tiene tiempo para escuchar.

Dios siempre está ahí. Siempre está listo para escuchar. Quiere que le cuentes tus problemas y tus penas. Él se preocupa por ti y quiere ayudarte. ¡La próxima vez cuéntale tu problema primero a Dios!

 

Puedes orar así:

Señor, me alegra poder hablar contigo. Gracias porque estás ahí y me escuchas.

En el nombre de Jesús. Amén.