La gente decía que la niña había muerto.
37 Y no permitió que nadie fuera con Él sino solo Pedro, Jacobo y Juan, el hermano de Jacobo.
38 Fueron a la casa del oficial de la sinagoga, y Jesús vio el alboroto, y a los que lloraban y se lamentaban mucho.
39 Y entrando les dijo: ¿Por qué hacéis alboroto y lloráis? La niña no ha muerto, sino que está dormida.
Reflexiona:
Tú puedes creer a Dios porque Él nunca miente (Tito 1:2). Y tampoco cambia (Santiago 1:17). Lo que dijo en la Biblia sigue siendo verdad hoy. Puedes creer sus palabras. Puedes confiar en sus promesas.
Esto no significa que Dios vaya a hacer siempre lo que tú crees que Él debería hacer. Dios sabe lo que es mejor. Pídele que haga lo que sea mejor con tu problema. ¡Y confía en que Él lo hará!
Puedes orar así:
Señor, me alegro de que nunca mientas y de que no cambies. Gracias por hacer lo que es mejor para mi vida.
En el nombre de Jesús. Amén.