Jesús había estado enseñando todo el día. Estaba muy cansado.
35 Ese día, caída ya la tarde, les dijo: Pasemos al otro lado.
36 Despidiendo a la multitud, le llevaron con ellos en la barca, como estaba; y había otras barcas con Él.
37 Pero se levantó una violenta tempestad, y las olas se lanzaban sobre la barca de tal manera que ya se anegaba la barca.
Reflexiona:
Todo iba bien hasta que se levantó la tormenta. La vida es así a veces. Todo va bien hasta que ocurre algo malo. Puede que una persona querida se ponga enferma. Puede que tu familia se tenga que mudar a otro lugar.
Dios sabe las cosas difíciles que llegan a tu vida. ¡Él lo sabe todo! Jesús, Dios el Hijo, estaba en la barca con los discípulos en la tempestad. Él también está contigo. Confía en Él para que te ayude.
Puedes orar así:
Señor, me alegra saber que conoces las cosas difíciles que hay en mi vida. Gracias porque siempre estás conmigo.
En el nombre de Jesús. Amén.