Un hombre enfermo
Marcos 1:40-42

40 Y vino a Él un leproso rogándole, y arrodillándose le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

41 Movido a compasión, extendiendo Jesús la mano, lo tocó, y le dijo: Quiero; sé limpio.

42 Y al instante la lepra lo dejó y quedó limpio.


Reflexiona:

Jesús es Dios el Hijo. Dios se preocupa por ti. Puedes pedirle que te ayude con tus problemas. Puede que te quite el problema. O puede que deje que el problema continúe para que aprendas a confiar más en Él.

La Biblia dice: "Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros" (1 Pedro 5:7). ¿Qué problema tienes hoy? ¿Se lo has contado a Dios?

 

Puedes orar así:

Señor, gracias por preocuparte por mí. Por favor, ayúdame a confiarte mis problemas.

En el nombre de Jesús. Amén.