25Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa?
Reflexiona:
La preocupación es algo espantoso. Hace que te sientas mal por dentro. Incluso puedes llegar a ponerte enfermo. Dios no quiere que te preocupes; lo que quiere es que confíes en Él.
La Biblia dice: "Confía en el Señor con todo tu corazón" (Proverbios 3:5).
Dios controla todas las cosas. ¿Hay algo que te preocupe hoy? Cuéntaselo a Dios y Él te ayudará. Puedes confiar en Él.
Puedes orar así:
Señor, sé que Tú lo controlas todo. Ayúdame a no preocuparme y a confiar en ti.
En el nombre de Jesús. Amén.