1Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
Reflexiona:
Piensa en por qué haces cosas buenas. ¿Las haces porque piensas que así Dios te va a amar más? Dios te ama perfectamente ahora mismo. Nunca te va a amar más ni menos.
Debes hacer cosas buenas porque amas a Dios. Todos los demás motivos son egoístas.
Pide a Dios que te ayude a vivir para Él y no para ti mismo. Si vives pensando solo en ti, entonces lo has entendido al revés.
Puedes orar así:
Señor, ayúdame a hacer cosas buenas porque te amo y no para presumir de mí mismo.
En el nombre de Jesús. Amén.