19Yendo un poco más adelante vio a Jacobo, el hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, los cuales estaban también en la barca, remendando las redes.
20Y al instante los llamó; y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.
Reflexiona:
Dios pide a sus hijos que le sigan. No tienes que esperar a ser mayor. ¡Puedes empezar ahora mismo!
Para seguir a Jesús, ámale y obedece su Palabra. Deja que el Espíritu Santo te cambie y te ayude a ser como Él.
Y cuando crezcas podrás continuar siguiendo a Jesús. Da igual que seas agricultor, camionero, médico o misionero para seguirle.
¿Ya estás siguiendo a Jesús?
Puedes orar así:
Señor, ayúdame a ser un buen seguidor. Cámbiame por dentro para ser más como Jesús.
En el nombre de Jesús. Amén.