20 Entonces el amo de José lo tomó y lo echó en la cárcel, en el lugar donde se encerraba a los presos del rey; y allí permaneció en la cárcel.
21 Mas el Señor estaba con José y le extendió su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.
22 Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.
Reflexiona:
No siempre es fácil obedecer. Puede que no te lleves bien con alguna de las personas que cuidan de ti.
Aun así Dios quiere que obedezcas. Ha puesto personas a cargo de ti. Cuando les obedeces, agradas a Dios.
La Biblia dice: “Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan” (Romanos 13:1).
Apréndete este versículo. Recuérdalo cuando no quieras obedecer.
Puedes orar así:
Señor, gracias por ayudarme a obedecerte.
Ayúdame a obedecer también a las personas que cuidan de mí.
En el nombre de Jesús. Amén.