"...el ángel... me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, ... La ciudad brillaba con el resplandor de Dios; su brillo era como el de una piedra preciosa, como un diamante, transparente como el cristal".
Apocalipsis 21:10 y 11
Es emocionante imaginarse cómo será el Cielo, pero puedes estar seguro de que será mucho más hermoso de lo que jamás podamos imaginar. Y el Cielo, el hogar de Dios, existe de verdad.