“Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza”.
Marcos 14:3
La mujer de la que hablamos aquí se llamaba María. Jesús lo era todo para ella. Como lo amaba desde lo más profundo de su corazón, le hizo un regalo único con el valioso perfume de nardo.
En aquella época, un obrero habría tenido que trabajar 300 días, es decir, casi un año entero, y entregar todo su salario para poder comprar ese perfume. ¡Así de valioso era!
Puedes demostrarle tu amor a Jesús haciendo algo que le agrade, por ejemplo:
- Hablar con Jesús y decirle en tus oraciones que lo amas.
- Leer un pasaje de la Biblia, por amor a Jesús, para conocerlo mejor.
- Cantar canciones alabando a Dios.
- Dedicar tu tiempo a otras personas, escucharlas, ayudarlas...
- Dar algo a los pobres y a los necesitados.
Seguro que se te ocurren muchas más cosas con las que puedes alegrar a Jesús.