“Y los principales sacerdotes le acusaban mucho.
Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan.
Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba”.
Marcos 15:3-5
Jesús fue llevado ante Pilato, el gobernador romano. No intentó salvarse a sí mismo. Estaba dispuesto a morir por nosotros. Sabía que ese era el plan de Dios. Jesús sabía que, a veces, lo mejor es permanecer en silencio.
Traición, burlas, dolor y sufrimiento. Todo eso lo soportó el Señor Jesús por nosotros.
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